ENTRETENIMIENTO: MARCA O CONTENIDO

«Si no eres marca, serás mercancía” (Philipe Kotler)

Cuando hablamos de entretenimiento surge una disyuntiva respecto a donde enfocar la prioridad ¿la marca o el contenido?

En la edición de los premios Emmy de 2020, algo así como “los Óscar” de las series, de los 21 galardones principales HBO aglutinó 8 de ellos, incluyendo algunos de los más relevantes como “Mejor serie dramática”, “Mejor mini-serie” o “Mejor guión de drama” y de “mini-serie”. Netflix ganó 1 único galardón de los considerados menores, gracias a la serie “Unorthodox”.

https://elpais.com/television/2020-09-20/ganadores-de-los-premios-emmy-2020.html

Actualmente HBO tiene alrededor de 25mill de suscriptores en todo el mundo, mientras que Netflix tiene 200mill de suscriptores. Entonces, ¿qué determina la decisión de compra?

Hace poco llevé a cabo una encuesta en Linkedin, donde el 81% de las respuestas sostenían que era el contenido el que lo guiaba todo. Sin embargo, hubo personas que al comentar la publicación defendían de manera clara que la marca era el driver de compra en este sector.

Un informe de la AIMC (Asociación para la Investigación de los Medios de Comunicación) realizado en febrero de 2021 en España arroja que el 64,8% de la población está suscrita a un canal de TV de pago. Estas cifras incluyen tanto plataformas tradiciones (Movistar+, Vodafone TV…) como a plataformas puras de OTT (Netflix, Amazon Prime Video, HBO…), siendo en estas últimas donde se registra un avance más notable ya que hasta el 52,3% de las personas encuestadas están suscritas o han visto contenido en ellas.

Estas cifras habrán crecido desde febrero, porque el sector del entretenimiento y concretamente el de las OTT cambia casi cada día.

“Sé tú mismo, los demás puestos estáN OCUPADOS” (Oscar Wilde)

Cuando nacieron, las OTT coincidían en la necesidad de tener contenidos “franquicia” que fueran la bandera de atracción hacia la suscripción. Lo hicieron HBO con “Juego de Tronos”, Netflix con “Narcos” o más recientemente Disney+ con “The Mandalorian”. Cada año hay 2 ó 3 campañas sobre nuevas franquicias que dan al suscriptor un motivo racional para darse de alta en esa plataforma.

A la vez que se lanzaban esas franquicias, también hubo empresas que lograron construir una marca sobre esos contenidos. Lo hizo Netflix con sus campañas notorias, ruidosas e irreverentes que buscaban atraer al consumidor hacia una marca que buscaba ser “más que su contenido”.

Netflix es ahora la plataforma de entretenimiento más valiosa del mundo (según el último ranking de Kantar BrandZ). En este mismo ranking Amazon y Apple ocupan las posiciones primera y segunda respectivamente, pero en mi opinión su valor de marca trasciende su reciente incursión como OTT. https://www.kantar.com/campaigns/brandz-downloads/kantar-brandz-most-valuable-global-brands-2021

La web https://www.whats-on-netflix.com/ (muy recomendable para los amantes del entretenimiento) declara que actualmente Netflix dispone de 5.849 títulos, que suponen 36.000 horas de contenido. Llevaría aproximadamente 4 años ver todo su catálogo. ¿Es entonces tan relevante el contenido cuando nuestra capacidad de consumo es tan limitada? En retail hay productos que se consideran “fidelizadores”, es decir, productos a través de los cuales se engancha al consumidor para que acuda al centro y luego venderle el resto de la cesta. Ocurre por ejemplo con la leche.

Eso mismo puede estar pasando en ese sector de las OTT. Netflix basa sus contenidos en una pequeña parte de contenido “Premium franquicia” que tiende a ser universal, es decir, con potencialidad para ser consumido por la mayor parte de la población. Del resto del contenido, la gran mayoría se dirige a targets muy concretos y con opciones muy personalizadas, basadas sobre todo en la calidad y uso del dato que esta plataforma hace de sus suscriptores. Estos contenidos claro está, suelen tener una menor calidad de producción, guión, actores…

El caso de HBO es paradójico. Como hemos visto al principio con el ejemplo de los Emmy. Sus contenidos son de una gran calidad y están muy valoradas por la industria. Sin embargo, no han sido capaces de aglutinar ni el número de suscriptores de sus rivales, ni sus ingresos. Podría achacarse a su estrategia de marketing, puesto que ni sus campañas tienen la relevancia de otras plataformas, ni su inversión se acerca a la de sus principales competidores. Las marcas tienen la obligación de ser relevantes para los consumidores. Esto supone la necesidad de generar una cercanía y familiaridad que va más allá del correcto “delivery” de un producto de calidad.

En el caso de Disney+, la marca está utilizando sus marcas PIXAR, Marvel o Star Wars como la verdadera bandera de atracción. Es algo curioso porque no se trata de contenidos con “ADN Disney”. Sin embargo, Disney ha conseguido en los últimos años constituirse como la aglutinadora de las principales franquicias de entretenimiento del mundo. Todo “lo que mola” es ahora parte Disney, por lo que la marca como tal, es el driver de atracción en este caso. A la vez, la marca no deja de incorporar nuevos contenidos como todos los de 20th Century Fox, los Simpson, NatGeo, etc… con el fin de seguir mejorando el producto. El usuario de Disney+ contrata ahora un entretenimiento “holístico” y va de lo general a lo específico, sabiendo que encontrará aquello que busca. No incluyo en este grupo de decisión aquellos que tienen Disney+ “por los niños” algo qué de nuevo, pone muy en valor la marca Disney.

“El carácter es siempre superior al intelecto” (Ralph Waldo Emerson)

El MIT trabaja un concepto estratégico muy claro a este respecto: “Highly customized, Deep in the community”. Lo que se traduce como personalización pero con capacidad de compartir en la comunidad. Plataformas como Tik-Tok o NBA son exitosas en parte, debido a la correcta aplicación de este concepto.

La relevancia en las plataformas OTT viene dada por esa sensación de “me estoy perdiendo algo” cuando por ejemplo, todos mis conocidos hablan de “Juego de tronos” y yo no tengo acceso a ese contenido. Pero a la vez a ese insight (que no es únicamente racional) hay que incluir el vínculo con la marca, es decir cómo de identificado me siento con la marca y como de consistente es la marca a la hora de trasladar sus valores a sus actividades, fortaleciendo esa identificación. En el caso de HBO, es posible que la marca no sea relevante debido al desconocimiento de la misma. Plataformas como Netflix o Disney+, de nuevo llevan ventaja. Por ejemplo, cuando hace tiempo Netflix incluyó un apartado muy visible de “Contenidos con temática LGTBI” no estaban siguiendo lo obvio (como otras marcas hacen ahora) sino que estaban adoptando una posición decidida, por apoyar una manera de entender la sociedad diversa e inclusiva. Lo mismo ocurre con Disney cuando desde hace años decidieron cambiar el estereotipo de la “princesa y el príncipe” por mujeres empoderadas, independientes y decididas.

Con todo esto, podemos concluir que el contenido es el punto de partida, el motor de la OTT, y que la marca sería la carrocería; lo que vemos y tangibiliza lo qué es capaz de hacer ese motor. En mi opinión, que Disney+ en el año de su lanzamiento, llegase a casi 100 millones de suscriptores, no fue únicamente por el contenido que anunciaba, sino por la propia atracción de la marca Disney+ (pandemias aparte). Lo mismo ocurre como hemos hablado con Netflix, que ha sabido construir una gran marca a la vez que trabajaban de manera excelente, esa idea de “highly customized, deep in the community”.

Tener un contenido de calidad o exclusivo, ya no es suficiente para que un usuario pague una nueva suscripción (que podría sumarse a 2/3 que probablemente ya tiene). Los contenidos franquicia comienzan además, a tener el riesgo de que el usuario se da de alta para verlos y de baja al terminar. Según el estudio Interpret’s Video Churn Today en USA https://interpret.la/products/video-watch-trends/video-watch-trends-latest-report/ casi el 20% de los suscriptores informan cambiar entre servicios para ver contenidos exclusivos de una determinada plataforma, y ​​el 13% informa cancelar un servicio después de ver una serie o contenido específico.

La sostenibilidad del negocio, el “con cual me quedo”, lo decidirá la marca y eso hace que poco a poco vaya habiendo cada vez más movimientos y cambios de estrategia en el mundo de los estudios y las plataformas. Disney compró 24th Century Fox, Amazon recientemente ha adquirido MGM, Movistar al margen de una apuesta decidida por el contenido propio, ha seguido también la estrategia de ser “aglutinador de plataformas”, con la idea de que el usuario tenga una única suscripción, a través de la cual pueda activar todas las OTT que desee (incluso deportivas).

El contenido es infinito y se puede copiar, las marcas no.

¡FUERZA Y HONOR!

EL VERDADERO RETO DEL DEPORTE

«El problema es que crees que tienes tiempo” (Budha)

Hay algo común que todos los seres humanos compartimos. No importa de dónde seas o el dinero que tengas, algo que no se puede ni comprar ni vender, ni acelerar, ni detener. Hablamos claro está del tiempo.

La tarta es la misma para todos y es de las pocas cosas que no han cambiado con el COVID19: 24 horas al día, ese es el tiempo de que disponemos todos los seres humanos cada día. Sin embargo, nuestra percepción de su valor sí ha sufrido alteraciones en estos últimos meses. En 1980: un segundo se percibía como un suspiro. Hoy un segundo es una porción de tiempo que vale mucho. Por ejemplo, esperar un segundo para que se cargue una web en nuestro móvil, es mucho.

El entretenimiento pelea por generar suficiente relevancia como para ser merecedor de un pedazo de esas 24 horas diarias. Al mismo tiempo, la oferta de entretenimiento (hablamos de lo que se consume en una pantalla) es cada vez mayor. Cada día hay más series, más documentales, más partidos, más videojuegos… ¿Cómo de relevante es el contenido que ofrecemos?

Porque el valor de un segundo es ahora mayor, cada vez nos importa más a qué dedicamos nuestro tiempo, máxime aún si hablamos de nuestro ocio (ya que sobre el tiempo “no opcional” como dormir, comer, trabajar, no tenemos tanto control). Es cierto que dependiendo de quiénes seamos y nuestra situación vital, ese tiempo puede ser más o menos extenso, pero es ahí donde el entretenimiento busca hacerse un hueco. Y lo que entendemos con entretenimiento es cada vez más holístico. Mucho del ocio convencional se ha convertido también en entretenimiento en los últimos meses (visitar un museo virtualmente o asistir a un concierto por poner dos ejemplos).

“Si no eres fuerte, pero tampoco sabes ser débil siempre saldrás derrotado” (Sun-Tzú)

Por todas estas razones, el caso del deporte se enfrenta a una situación compleja. Los deportes tienen unas reglas que fueron creadas en otras épocas, en las que probablemente el valor del tiempo no era tan evidente y la oferta de entretenimiento no era la que es hoy. Me explico, en 1985 para jugar a un juego en el Spectrum necesitabas mínimo 30 minutos de carga, no miento mirad este vídeo:

En 2000, cuando comencé a trabajar en entornos digitales en TPI-Páginas Amarillas (probablemente la empresa más avanzada de internet en esa época) entrabas en una página web y que tardase 1 minuto en descargarse, era lo normal. Ahora entras a través de tu móvil en una noticia que tarda más de 1 segundo en cargar, y cambias de pantalla. Eso mismo llevado al deporte, hace que las nuevas generaciones que han crecido en un entorno sobre estimulado y con múltiples opciones de ocio y entretenimiento “a un click”, se desvinculen de deportes donde a veces pasan minutos y minutos “sin ocurrir nada”. Esa es su percepción, son minutos donde esa sensación de “web descargándose” es constante. Necesitan mayores y constantes estímulos para percibir ese contenido como algo relevante y así, continuar consumiendo ese contenido.

Las audiencias en los deportes convencionales están bajando, es algo que no se puede maquillar. La última Superbowl fue la menos vista desde 2007, pese a la expectación de ver a Tom Brady con su nuevo equipo:. https://us.marca.com/claro/futbol-americano/nfl/super-bowl/2021/02/09/6022ca8ee2704eca268b45a4.html el 63% de la audiencia era mayor de 50 años, y sus números fueron los más bajos en 20 años https://www.sportsmediawatch.com/2021/02/super-bowl-ratings-adults-18-49-demo-decline/

https://www.cnbc.com/2021/02/13/why-the-super-bowl-is-losing-the-18-49-demographic.html

Lo mismo ocurrió con el Masters de Augusta, tras la expectación generada por la posibilidad de que el primer japonés ganase el Masters, la audiencia fue la más baja desde 1993 https://www.palco23.com/media/la-ronda-final-del-masters-de-augusta-atrajo-a-casi-10-millones-de-espectadores.html . Una pista interesante de todo esto que está pasando, es que en 2019 el ganador de la final Mundial de Fortnite ya ganaba más dinero que el ganador de Wimbeldon, en este caso Novac  Djokovik https://www.larazon.es/deportes/20201015/wfimiz4fu5eynlgddtt2bkcdhm.html

“Lo único permanente es el cambio” (Lao-Tsé)

Desde mi punto de vista hay tres palancas que se pueden activar en el deporte convencional para tratar de ganar la batalla de la atención: el juego, la retransmisión y el contenido.

Evolucionar el juego

Es todo un reto, ya que supone evolucionar unas reglas que en ocasiones (al 90%) no han cambiado en los últimos 100 años. A eso se une el entorno federativo que en ocasiones tiene como razón de ser la custodia y protección de esas normas para mantener “la esencia” de ese deporte. Es cierto que algunas organizaciones, más valientes y sobre todo conscientes de lo que se avecina, sí buscan explorar este tipo de evoluciones. En 2016 con la llegada de Keith Pelley (https://www.linkedin.com/in/keith-pelley-b1b806157/) al European Tour procedente de la NHL el golf europeo comenzó a experimentar con torneos mixtos, de seis hoyos o por tiempo (donde había un contador de segundos para dar el golpe).

Nadie duda de lo que eso supone en cuanto a horas de consumo televisivo o visibilidad de patrocinadores (menos claro está), pero a la vez se trata de movimientos que buscan un juego más dinámico y afín a esas generaciones (sobre todo Z y Millenials) que en unos años serán el grueso del consumo global de entretenimiento.

En el fútbol el ex balón de oro Marco Van Basten ya propuso hace 4 años cambios radicales que asustaron a FIFA https://www.lavanguardia.com/deportes/futbol/20170120/413499884892/van-basten-reglas-futbol.html y recientemente el Mono Burgos también propuso cambios relevantes de cara a mejorar el espectáculo, mediante un cambio en los puntos que se repartían los equipos en un partido dependiendo de los goles y el tanteo https://www.sport.es/es/noticias/futbol/extravagante-cambio-reglamento-que-propone-mono-burgos-8193416

Los eSports, de los que ya hemos hablado, son otro ejemplo de disrupción en el mundo del deporte, porque está migrando audiencias desde el deporte convencional, a este nuevo ecosistema. Los videojuegos son fantasía y estímulo permanente y constante. Electronic Arts ha despegado en los eSports con su juego FIFA cuando ha conseguido crear un modo “fantasía” en el que pueden combinarse jugadores de diferentes épocas. “FIFA Ultimate Team” había logrado hace 1 año 6.000 millones de $ en facturación. Por eso exjugadores como Beckham ganan más ahora que cuando jugaban. Esto también demuestra como la creatividad en estos nuevos formatos lleva también asociado un dato claro de rentabilidad https://screenrant.com/fifa-ultimate-team-ea-total-revenue-6-billion/

Por lo tanto, el juego en sí es algo sobre lo que pensar y una palanca que evolucionar para detener la pérdida de audiencias.

Evolucionar la retransmisión

Si no podemos o no queremos cambiar el juego de manera sustancial, lo que sí podemos hacer es activar esos estímulos que no suceden de manera natural, de un modo «artificial».

Las retransmisiones modernas como las del PGA, LaLiga o la NFL, que utilizan la data en tiempo real para dar información a los espectadores sobre posibilidades, estadísticas, etc… han comenzado a experimentar sobre esa evolución de lo que sucede en la pantalla. https://youtu.be/G1kFhGapsto Es un inicio que necesita ir más allá. Estos espectadores sobre estimulados quieren más y más entretenido, no sólo datos. “El mensaje es el mensajero entero” y no sólo se trata de la información que me das, sino también en cómo me la das. Grafismos modernos, consistentes con el resto de la retransmisión, que no molestan y que se integran de manera natural. El último gran acierto de LaLiga ha sido la retransmisión de un partido en Twitch en “código Twitch” es decir, haciendo un esfuerzo para crear un contenido los más “ad hoc” posible, teniendo en cuenta que lo que retransmitían era un partido de fútbol. El modo en que Ibai se integró en la retransmisión como si de uno de sus contenidos se tratase fue magnífico. Cuantas más cosas pasen en la pantalla, mayores posibilidades habrá de enganchar a esas audiencias más jóvenes. https://www.formulatv.com/noticias/laliga-ficha-ibai-llanos-comentar-twitch-partidos-106112/

Por cierto, no es excluyente con la gente que quiere continuar viendo una retransmisión convencional, puedes tener canales alternativos, como ya ocurre con Movistar LaLiga y sus dos opciones de audio/imagen.

Del mismo modo el co-watching, algo que ya comenzaron a hacer algunas plataformas durante la pandemia y que Disney+ ha normalizado en su OTT, es una opción que puede mejorar la experiencia de los clientes/usuarios. Ver el partido con tu amigo y comentarlo en tiempo real en la misma pantalla es sin duda un estímulo para “consumir” ese contenido. El reto aquí es más tecnológico y tiene que ver con el “delay” de la imagen, es decir, conseguir que la imagen y el sonido lleguen a la vez a todas las personas conectadas en el co-watching.

Finalmente podemos dinamizar la retransmisión dando opciones a los clientes para que decidan. A qué cámara conectarse o que repetición ver de nuevo, eso podría hacer que la gente esté más involucrada en la retransmisión, haciéndola más dinámica y divertida, y quizá abriendo nuevas ventanas para patrocinadores. No olvidemos que buscamos captar audiencias que no toleran un segundo de lo que ellos entienden como “aburrimiento”. Para estos targets incluir una cámara en el pecho del árbitro y permitir conectarse a su audio (como ya hiciera Canal+ hace 25 años) es algo que sin duda ayudaría a que la retransmisión del partido fuese más dinámica. https://youtu.be/c1fAC2HJ5kI Así como explicar al estilo NFL decisiones complejas o de VAR ¿os imagináis? https://youtu.be/r_JgsmzC2IM

Evolucionar el contenido

La última palanca de activación. Las marcas son contenido, algo que se hace mucho más evidente en el deporte. La creación de contenidos multiplataforma que enganchen al cliente en diferentes momentos (no sólo durante las retransmisiones en directo) es otra opción de mantener la atención de la audiencia sobre la marca. Sin embargo, no vale cualquier contenido. Recordemos que ya no existe “value4money” sino “value4time” y hay que tener muy claro, que la oferta sea relevante para merecer ese segundo que hoy, es una eternidad.

NBA Top Shot es un ejemplo, que además da al mercado lo que quiere comprar, y pone en segundo plano aquello qué como marca, quieren vender. La aplicación que utiliza la última tecnología blockchain y marketing automation, crea una experiencia dinámica alrededor de la marca NBA qué sin duda, predispone al usuario para consumir de manera más activa el producto “live”. https://youtu.be/1_DPS0wRU5I

Usar canales adicionales como el Podcast como vehículo de comunicación con los fans https://sports.yahoo.com/fifa-universal-music-group-launch-120037110.html , o crear nuevos contenidos “snack” fáciles de consumir. Estos contenidos pueden alojarse en canales propios o de otros, a través de estrategias de branded content que pueden generar también, nuevos activos para marcas y patrocinadores. En LaLiga creamos “Tiempo de latir” un talk-show de 5 minutos para consumir desde cualquier lugar que, fuera de la competición, combinaba personajes del deporte con otros del cine, la salud o la tecnología. De este modo establecíamos un puente entre el producto live y el non-live.

https://noesfutboleslaliga.elmundo.es/tiempo-de-latir

Finalmente, aterrizando un poco más globalmente estas reflexiones en las marcas, el contenido de calidad comienza a ser una demanda de los jóvenes para vincularse con las marcas, lo exigen. Y las marcas deben hacer un esfuerzo por entretener de un modo más activo a estos GenZ y Millenials, hablaremos de ello en el próximo artículo.

Fuerza y honor.

La cláusula Van Halen

“Como haces una cosa, las haces todas” es una de la primeras reflexiones que @RobertIger (uno de los CEO más exitosos de @Disney) hace en su libro “A ride of a lifetime”. Se trata de algo indiscutible sobre la actitud de las personas en la vida, y enlaza con una historia sobre la banda de rock “Van Halen” que se ha hecho bastante popular en los últimos días, tras la muerte de su guitarrista Eddie Van Halen.

Van Hallen fue uno de los primero grupos en hacer grandes giras y producciones en múltiples ciudades. Para cuadrar el calendario, la ciudad que les contrataba se encargaba de gran parte del montaje. Después llegaban ellos con su equipo para completarlo. Para asegurar el montaje que no realizaban ellos, firmaban un contrato muy detallado, con múltiples requisitos (amperaje, enchufes, tamaño de puertas para mover equipos, etc.).Escondida en mitad del contrato, estaba la cláusula126, que decía:

«En la zona de backstage no habrá ningún M&Ms marrón, bajo pena de cancelación del concierto y pago total a Van Halen»

Siempre solicitaban un bol de M&M´s en la zona de comida, y por lo tanto el trabajo que exigía esta cláusula era absolutamente manual, se quitaban uno a uno.

Esto que parece una excentricidad de estrellas del rock, enlaza con el inicio de este post… “Como haces una cosa, las haces todas” y precisamente por eso se incluía esta cláusula. Las necesidades de la banda en cuanto a luz, escenario, capacidades, etc… eran enormes, y aunque todos los contratistas les decían siempre que habían montado bien el escenario, siguiendo al detalle las indicaciones técnicas del contrato; lo primero que hacían era revisar el bol de M&M´s. Si encontraban M&M´s marrones sabían que algo se había pasado por alto y eso podía afectar a detalles más críticos del montaje. De hecho se rumorea que en un pueblo de Colorado donde se celebraba uno de sus conciertos, el cantante David Lee Roth llegó al backstage, encontró M&Ms marrones en el bol y se puso hecho una furia, causando daños por valor de 12.000 $ . En aquel concierto de Colorado, el escenario acabó hundiendo el suelo de la pista de baloncesto donde lo montaron, causando daños de 80.000 $. En este caso la relación entre no prestar atención a un detalle tan aparentemente sencillo y los aspectos más críticos de la organización, estaba de sobra probada.

El artículo 126 era una brillante forma de controlar la calidad del montaje. Desde entonces se llama «cláusula Van Halen» a una cláusula aparentemente sin sentido que se incluye para confirmar que se lee el contrato con atención y se cumplen todos los puntos.

En este enlace de Youtube el cantante David Lee Roth lo explica con detalle. Una banda de rock nos da una lección de negocios estupenda.

Llevamos en la tierra 19 segundos

“El problema es que crees que tienes tiempo”

Budha

                                                     

Si la historia de nuestro planeta, se plasmara en un reloj de 24 horas, siendo el final del día la época actual, el hombre llevaría en la Tierra tan solo 19 segundos. ¡¡Ups!! Esto es lo que se desprende de los recientes estudios geológicos que datan la formación de nuestro planeta hace 4.550 millones de años. Si tenemos en cuenta que los primeros homo sapiens nacen hace 200.000 años, esos 19 segundos forman nuestro bagaje en el planeta. En la historia del planeta ¿de verdad somos la especie dominante?Sigue leyendo «Llevamos en la tierra 19 segundos»

Un breve post: “Viaje al hemisferio”

Hoy me recordaban las diferencias básicas entre hemisferio derecho e izquierdo del cerebro. Este último tiene la labor racional y se encarga fundamentalmente de las labores empíricas entre las que están: el cálculo, la deducción… Mientras que el hemisferio derecho es el emocional, en él se almacenan la creatividad, la intuición…Sigue leyendo «Un breve post: “Viaje al hemisferio”»

Alimenta tu lobo

“Conócete a ti mismo – Nosce te ipsum”

Aforismo griego escrito en el templo de Apolo en Delfos

 

Dentro de nosotros hay muchos. Cuenta una leyenda Cherokee que un abuelo y un nieto estaban en el bosque hablando alrededor de una hoguera. El abuelo le dijo a su nieto:

  • «Dentro de todos nosotros, se libra una batalla entre dos lobos. Uno es Malvado. Es ira, envidia, celos, tristeza, avaricia, arrogancia, autocompasión, culpa, resentimiento, soberbia, inferioridad, mentira, falso orgullo, superioridad y ego… El otro es Bueno. Es alegría, paz, amor, esperanza, serenidad, humildad, bondad, benevolencia, amistad, empatía, generosidad, verdad, compasión y fe.

El nieto lo meditó por un minuto y luego preguntó a su abuelo:

Sigue leyendo «Alimenta tu lobo»

Animales territoriales

“Acostúmbrate a dejar ir todo lo que temes perder”

Maestro Yoda

Friedrich Ratzel fue un geógrafo alemán cuyos trabajos fueron tristemente famosos por la influencia que tuvieron en las políticas del III Reich. Es el creador del concepto espacio vital que establecía la relación entre espacio y población. Sin embargo ¿es la territorialidad inherente al el ser humano?

NACEMOS NÓMADAS

Los estudios de numerosos pueblos primitivos de los llamados “cazadores-recolectores” desmentirían esta afirmación, Sigue leyendo «Animales territoriales»

Este verano, no olvides el espejo

“Todo lo que te molesta de otros seres es sólo una proyección de lo que no has resuelto de ti mismo”

Buda

                                                     

En muchas ocasiones puedes encontrarte opinando o hablando sobre las cosas que no te gustan o te molestan de alguien. Y no nos damos cuenta, de que el exterior actúa como un espejo para nosotros mismos. Únicamente ves en los demás lo que hay en ti mismo. Esto supone que si tu enfoque de lo que ves externamente es generoso, positivo y optimista, lo que verás de ti mismo será más parecido a eso; que si te mueves en opiniones o críticas permanentemente negativas.

LO QUE DICES DE LOS DEMÁS…

Existe una premisa básica que podemos aplicar desde mañana, y tenerla presente nos hará automáticamente cambiar nuestro enfoque sobre muchas de las realidades que vivimos:

“Lo que dices de los demás, dice más de ti que de los demás”

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Enemigo mío

Un sabio saca más de sus enemigos, que un necio de sus amigos

Benjamin Franklin

Quizá porque mi padre sirvió en la Armada 48 años, el concepto de enemigo que he tenido, siempre se ha circunscrito al ámbito bélico. Cuando oigo hablar de enemigos, pienso siempre en aquellas personas que pueden llegar a suponer un peligro para mi o mis grupos de afinidad.

¿ENEMIGOS O ADVERSARIOS?

A lo largo de la historia se ha tildado de enemigo a personas, grupos, empresas, equipos… que no son más que adversarios en una determinada actividad. No hay nada más improductivo en el mundo moderno que mantener ese estatus globalmente, ya que acabas llegando a tener un enfoque personal en todas tus decisiones.

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¿Puede la marca personal ser colectiva?

Ninguna empresa puede ser mejor o peor que las personas que la integran

Kaoru Ishikawa

Cuando era pequeño me encantaban los cómics de superhéroes, mis favoritos eran los de La Patrulla X (ahora llamados X-Men) y Los Vengadores.

Los superhéroes tal y como los conocemos nacieron allá por 1930 y aunque en ese momento la marca personal no se entendía como la entendemos hoy, no cabe duda de que estos dioses modernos, disponían de una personalidad, unos valores y unas características sociales, que bien podríamos catalogar hoy de marca personal.

Siempre me pregunté por qué las aventuras de estos dioses modernos no se llevaban al cine, la respuesta llegó años más tarde: en aquel momento no había tecnología suficiente. Ahora por fin, las historias de superhéroes se han socializado.

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