La cláusula Van Halen

“Como haces una cosa, las haces todas” es una de la primeras reflexiones que @RobertIger (uno de los CEO más exitosos de @Disney) hace en su libro “A ride of a lifetime”. Se trata de algo indiscutible sobre la actitud de las personas en la vida, y enlaza con una historia sobre la banda de rock “Van Halen” que se ha hecho bastante popular en los últimos días, tras la muerte de su guitarrista Eddie Van Halen.

Van Hallen fue uno de los primero grupos en hacer grandes giras y producciones en múltiples ciudades. Para cuadrar el calendario, la ciudad que les contrataba se encargaba de gran parte del montaje. Después llegaban ellos con su equipo para completarlo. Para asegurar el montaje que no realizaban ellos, firmaban un contrato muy detallado, con múltiples requisitos (amperaje, enchufes, tamaño de puertas para mover equipos, etc.).Escondida en mitad del contrato, estaba la cláusula126, que decía:

«En la zona de backstage no habrá ningún M&Ms marrón, bajo pena de cancelación del concierto y pago total a Van Halen»

Siempre solicitaban un bol de M&M´s en la zona de comida, y por lo tanto el trabajo que exigía esta cláusula era absolutamente manual, se quitaban uno a uno.

Esto que parece una excentricidad de estrellas del rock, enlaza con el inicio de este post… “Como haces una cosa, las haces todas” y precisamente por eso se incluía esta cláusula. Las necesidades de la banda en cuanto a luz, escenario, capacidades, etc… eran enormes, y aunque todos los contratistas les decían siempre que habían montado bien el escenario, siguiendo al detalle las indicaciones técnicas del contrato; lo primero que hacían era revisar el bol de M&M´s. Si encontraban M&M´s marrones sabían que algo se había pasado por alto y eso podía afectar a detalles más críticos del montaje. De hecho se rumorea que en un pueblo de Colorado donde se celebraba uno de sus conciertos, el cantante David Lee Roth llegó al backstage, encontró M&Ms marrones en el bol y se puso hecho una furia, causando daños por valor de 12.000 $ . En aquel concierto de Colorado, el escenario acabó hundiendo el suelo de la pista de baloncesto donde lo montaron, causando daños de 80.000 $. En este caso la relación entre no prestar atención a un detalle tan aparentemente sencillo y los aspectos más críticos de la organización, estaba de sobra probada.

El artículo 126 era una brillante forma de controlar la calidad del montaje. Desde entonces se llama «cláusula Van Halen» a una cláusula aparentemente sin sentido que se incluye para confirmar que se lee el contrato con atención y se cumplen todos los puntos.

En este enlace de Youtube el cantante David Lee Roth lo explica con detalle. Una banda de rock nos da una lección de negocios estupenda.

Publicado por Enrique Moreno

18 años aprendiendo desde el marketing cuales son las motivaciones de las personas. Ahora volcando como Coach ese conocimiento en proyectos de transformación, vinculados a marcas personales y empresas. Mi filosofía de trabajo: "La mejor manera de hacer, es ser" (Lao Tsé)

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