¿Puede la marca personal ser colectiva?

Ninguna empresa puede ser mejor o peor que las personas que la integran

Kaoru Ishikawa

Cuando era pequeño me encantaban los cómics de superhéroes, mis favoritos eran los de La Patrulla X (ahora llamados X-Men) y Los Vengadores.

Los superhéroes tal y como los conocemos nacieron allá por 1930 y aunque en ese momento la marca personal no se entendía como la entendemos hoy, no cabe duda de que estos dioses modernos, disponían de una personalidad, unos valores y unas características sociales, que bien podríamos catalogar hoy de marca personal.

Siempre me pregunté por qué las aventuras de estos dioses modernos no se llevaban al cine, la respuesta llegó años más tarde: en aquel momento no había tecnología suficiente. Ahora por fin, las historias de superhéroes se han socializado.

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Liderazgo: confesiones de un Comando

“Mandar es servir”

Felipe VI, en el discurso de la Pascua Militar 2015

Hace poco tuve la suerte de conversar con un militar que perteneció durante muchos años a la Unidad de Operaciones Especiales de la Armada (UOE) “los SEAL españoles”. Me autorizó a mencionar su nombre, pero he preferido mantener el anonimato llamándole “Charlie”.

Lo primero que pensé tras casi tres horas de conversación fue lo mucho que estas personas podrían aportar en la vida civil desde el punto de vista de los valores, la entrega o los recursos humanos. Me sorprendió, la concepción que este oficial tenía sobre palabras como liderazgo, equipo o lealtad; muy alejada de ideas militares de otra época.

Hoy me gustaría poner el foco en lo que hablamos sobre lo que es ser un líder.
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Como Líder ¿satisfaces deseos o necesidades?

A veces me descubro viendo programas en televisión de los que solo hablaría en charlas muy íntimas, fue el caso que hace poco me llevó a ver al periodista José María Íñigo en “Qué tiempo tan feliz”. Contaba una anécdota sobre su compañera Carmen Sevilla. Al parecer en una de las grabaciones, cuando presentaban juntos, ella se dio cuenta de que Íñigo llevaba uno de esos “pinganillos” en la oreja; era la época en que los presentadores comenzaban a utilizarlos y Carmen dijo: “Oye ¿por qué este lleva un pinganillo y yo no?” momento en el cual el director del programa decidió, para evitar mayores problemas, ponerle uno también a ella. La sorpresa fue mayúscula cuando al empezar a rodar, Carmen Sevilla dijo en directo “Si vais a hablarme por aquí también…” (señalando su oreja) “…me lo quito ¿eh?” Sigue leyendo

El dinero no da la felicidad, tampoco en un trabajo

Siempre hemos tachado este refrán de ventajista, porque entendíamos que venía de aquellas personas para las que el dinero no es un problema. Sin embargo esta semana me he encontrado con dos noticias muy reveladoras. La primera de ellas salía publicada en expansion.com el lunes 16 y su título era: “Para motivar a los mejores no hace falta “tirar de talonario”, merece la pena leerla. Está orientada a lo que se nos viene encima si no hemos hecho los deberes como “retenedores” del talento en las empresas (ahora que parece que la cosa empieza a despegar). Sigue leyendo

Pulgada a pulgada

Pues sí, el domingo pasado hubiera sido “un domingo cualquiera”… si no fuera porque se celebró la final de la Superbowl, el cuarto evento deportivo más seguido del mundo. Nunca he entendido bien el futbol americano, y sin embargo he sentido siempre cierto magnetismo hacia él. Creo que es un deporte del futuro, donde gladiadores se pertrechan con armaduras y cascos para salir al campo de batalla. Me parece duro, complejo y espectacular. Fruto de ello seguramente, una de mis películas favoritas es “Un domingo cualquiera” dirigida por Oliver Stone y donde Al Pacino lidera un reparto maravilloso. Se muestra en ella la cara profesional y personal más dura de este deporte (quizá por ello la NFL se negó a colaborar en el largometraje).

Pues bien, en esta película se encuentra desde mi punto de vista, una de las mejores escenas de motivación de equipo que he visto nunca. Nada de sargentos, nada de autoritarismo, nada de “¿De dónde eres soldado?…” simple motivación, opciones, autoridad y cohesión. Sigue leyendo